La fundación argentina Mundo Sano y el Centro David Rockefeller para Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard firmaron un acuerdo para diagnosticar y tratar a personas afectadas por la enfermedad de Chagas en el estado norteamericano de Massachusetts.

El objetivo del proyecto es diagnosticar y tratar a las poblaciones de riesgo, como recién nacidos, niños y mujeres en edad fértil provenientes de países endémicos.

“Para nosotros convertir la experiencia de terreno en conocimiento replicable es el modo de lograr impacto. La combinación de nuestros modelos de gestión con la excelencia de la Universidad de Harvard nos hace sentir que este acuerdo es una oportunidad excelente”, dijo la presidenta de Mundo Sano, Silvia Gold.

La enfermedad de Chagas es causada por el parásito Trypanosoma cruzi, que se transmite por la picadura de la vinchuca, de madre a hijo o a través de transfusiones de sangre o trasplante de órganos.

Aunque la infección puede permanecer latente, una vez que se desarrolla puede provocar insuficiencia cardíaca, ACV o trastornos gastrointestinales que llevan a la desnutrición severa.

En la Argentina existen alrededor de 1.500.000 habitantes crónicamente infectados. Y si bien una persona puede contagiarse en cualquier momento, el grupo de mayor riesgo es el de niños menores de 10 años que habitan en zonas no tratadas con insecticidas.

Se considera que la enfermedad es endémica de América, distribuyéndose desde México hasta Sudamérica, aunque existen vectores y reservorios incluso en el sur de los Estados Unidos.