Octubre de 2018 – La nueva directiva de la Federación Internacional de Asociaciones de Personas Afectadas por Chagas (FINDECHAGAS) elegida en la V Asamblea bianual, celebrada este año en la ciudad de Xalapa, Veracruz, presenta sus propuestas para que se haga visible la realidad de las más de ocho millones de personas afectadas por esta problemática de salud global.

FINDECHAGAS, constituida en 2009, en Brasil, después de 100 años del descubrimiento de la enfermedad en ese país será presidida ahora por la asociación de afectadas/os mexicanas/os AMEPACH. Su representante es la maestra Elvira Hernández, quien desde hace años viene luchando en México por visibilizar la problemática en este país, así como por vencer el estigma de una “enfermedad de la pobreza“, acercar el diagnóstico y tratamiento a las personas afectadas, y sensibilizar al personal sanitario.

Somos un grupo de personas que conviven diariamente con la enfermedad de Chagas, y hemos sido afectados directamente o indirectamente, cuando un familiar contrajo la infección, que pudo causarse por una picadura de la chinche besucona, o por transmisión materno-infantil, o por trasnfusiones de sangre, transplantes de órganos o incluso por vía oral”, señala la actual presidenta de FINDECHAGAS. Queremos luchar para que a través de la información, la educación y la comunicación nos concienticemos sobre las consecuencias de esta enfermedad desatendida que en México se estima que puede afectar a casi un millón de personas. Pero necesitamos el apoyo de los Ministerios de la Salud de toda la región”.

Como ocurre en otros países de la región, el subregistro de personas afectadas por la enfermedad es muy grande, y hasta el momento los datos oficiales no reflejan las estimaciones ya que muchas de estas personas no acceden a un diagnóstico y tratamiento oportuno. Para ello, necesitamos que los gobiernos notifiquen los casos crónicos existentes en todos los países endémicos. De lo contrario, asistimos a un silencio epidemiológico que profundiza la desatención a esta enfermedad.

La nueva directiva de FINDECHAGAS, en nombre de una veintena de asociaciones de países de todo el mundo, animan a redoblar esfuerzos en el control vectorial y sobre todo en las distintas formas de transmisión de la enfermedad. Del mismo modo, exige el respeto  a los derechos humanos de las personas afectadas, contemplando el acceso universal al diagnóstico y al tratamiento, así como la lucha contra el estigma que esta enfermedad conlleva.

La Federación también ofrece su disponibilidad a trabajar conjuntamente con la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS y OMS) en las iniciativas subregionales así como para apoyar los esfuerzos de iniciativas como la ETMI+ que incluye a Chagas en el control de la transmisión materno infantil de un grupo de enfermedades prioritarias como SIDA, sífilis o hepatitis B.