La Nación

29/04/2016

A partir de la plataforma tecnológica de una compañía norteamericana, una firma local financiará el desarrollo y la producción

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Si todo avanza como está previsto, dentro de aproximadamente tres años podría haber una vacuna contra el zika made in Argentina.

El puntapié inicial de este ambicioso proyecto que intenta poner freno a una amenaza creciente en más de 30 países de la región ya está dado: acaba de firmarse un acuerdo entre Sinergium Biotech, farmacéutica argentina especializada en investigación, desarrollo, producción y comercialización de vacunas y medicamentos biotecnológicos, la fundación Mundo Sano, que trabaja en enfermedades desatendidas, y Protein Sciences Corporation, titular de una plataforma tecnológica ya ensayada con éxito contra patógenos emparentados con el zika, como el virus del Nilo.

“Protein Sciences es una empresa especializada en desarrollo de vacunas -explica Alejandro Gil, presidente de Sinergium-. Tiene la plataforma tecnológica para la producción de antígenos virales a través de baculovirus, células de insecto que crecen muy rapídamente, en las que se expresa una parte del código genético del virus de interés, la más antigénica (es decir, la que promueve la formación de anticuerpos). En los Estados Unidos, tienen aprobada por la FDA la vacuna para la gripe, tanto estacional como pandémica.”

En virtud del acuerdo, Sinergium Biotech financiará el desarrollo y la fabricación con esa tecnología y, como contraprestación, será titular de los derechos de fabricación y comercialización en Argentina y otros países.

“Es un desarrollo que está empezando -dice Gil-. Ellos piensan tener una vacuna experimental en dos o tres semanas y empezar con todas las pruebas de laboratorio para determinar si la secuencia que identificaron es la que genera la mayor cantidad de anticuerpos. Nosotros ya nos incorporamos al desarrollo. Vamos a poner parte de nuestro equipo de investigación y desarrollo, y a trabajar en la transferencia de tecnología para empezar a construir la planta en la que en un futuro se producirá para la Argentina y, luego, para el mundo.”

“Esto es importante desde dos puntos de vista -agrega Silvia Gold, presidenta de Mundo Sano-. Por un lado, el sanitario. El Zika creó este año una gran inquietud que todos los referentes mundiales coinciden en que es justificada. La gravedad del impacto en el embrión, en caso de embarazadas, que para algunos ya estaría probado, o por lo menos contaría con evidencia muy fuerte. El hecho de que el virus no se transmitiría sólo por el mosquito, sino también de persona a persona. Como dijo Margaret Chan, directora general de la OMS, disponer de una vacuna para una enfermedad de transmisión explosiva y con importantes consecuencias es imperativo. Que se haga en el país tiene además un enorme valor agregado. Estos son los productos a los que tenemos que apostar.”

La inmunización comenzó a desarrollarse en febrero de este año y hay modelos para utilizar en las pruebas clínicas. Se estima que para finales de 2016 podrían iniciarse las fases preclínicas y que todo el plan de desarrollo llevará alrededor de tres años.

Según Gil, dado que no se utiliza un virus patógeno, la modalidad de desarrollo elegida ofrece rapidez y seguridad. Además, es una tecnología bien probada en la producción de proteínas complejas y que actualmente se usa en la elaboración de vacunas comerciales, tanto veterinarias como humanas, aprobadas en varios países del mundo.

“Hay algunos laboratorios que están desarrollando vacunas contra el zika -concluye Gil-. Éste seria uno de los más avanzados y sus trabajos están en conocimiento de la OMS. Nuestra idea es ir creciendo en recursos e investigadores.”

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