Por: Peter Hotez, M.D, Ph.D. (Decano fundador de la Escuela Nacional de Medicina Tropical)*

Esta publicación fue realizada junto con Bernard Pécoul (DNDi)**

 Mientras el Mundial de Fútbol más costoso de la historia está por comenzar en Brasil, una de las amenazas más graves a la salud pública en América Latina continúa: casi 6 millones de las personas más vulnerables, que viven en los nueve países de la región que participan del torneo, no reciben tratamiento para la enfermedad tropical olvidada más debilitante. Es por esto que una “tarjeta amarilla” debe ser levantada como advertencia.

La enfermedad de Chagas es la principal causa de una complicación cardíaca grave y con riesgo de vida que afecta a personas extremadamente pobres de América y que gradualmente se está convirtiendo en una enfermedad que afecta a todas las clases sociales del mundo. Es causada por un parásito microscópico conocido como trypanosoma que puede ser transmitido a los seres humanos cuando, durante la noche, los pica una “vinchuca” que se alimenta de sangre. Los tripanosomas tienen la capacidad de invadir el corazón de los seres humanos y causar un daño cardíaco grave.

Esta enfermedad afecta principalmente a personas que viven en condiciones de pobreza en principio porque sus viviendas frágiles permiten que el vector, la “vinchuca”, se desarrolle en las grietas o fisuras de barro, ladrillos y paja. En toda América Central y del Sur, ataca generalmente a aquellos que viven en la miseria sin necesariamente estar apartados de las áreas de gran riqueza.

Los países que participan del Mundial de Fútbol como Argentina, Brasil, Chile y Uruguay realizaron grandes progresos en la eliminación de la transmisión del Chagas mediante los programas nacionales de rociado de insecticida. Sin embargo, sigue siendo lamentable que la mayoría de las personas con la enfermedad nunca hayan sido diagnosticadas y que menos de un por ciento tenga acceso al tratamiento. Los afectados de la región no son atendidos por sus médicos hasta que se enferman y mueren. Más de 10,000 de estas personas mueren por año debido a la enfermedad cardíaca chagásica. Brasil, Argentina y México lideran el mundo en términos de cantidad de casos –más de un millón cada uno– y de muertes.

Más allá de su impacto en la salud, la enfermedad de Chagas también causa un estimado de $7 mil millones en pérdidas económicas mundiales, debido a que una parte de las personas infectadas y no tratadas pueden estar muy enfermas para trabajar y los costos de atención de la salud se acumulan por el manejo de la enfermedad cardíaca. No resulta sorprendente que un nuevo estudio realizado en México haya determinado que es menos costoso tratar un paciente con Chagas que no hacerlo.

Aunque los dos medicamentos que se pueden utilizar para tratar la enfermedad de Chagas tienen efectos secundarios no deseados, ambos cuentan con el potencial de curar a un paciente si es tratado lo suficientemente temprano en el transcurso de su enfermedad. El medicamento principal, benznidazol, se fabrica localmente en Brasil, en Pernambuco, al nordeste del país, y también es fabricado por un segundo productor en Argentina. El otro medicamento, nifurtimox, se encuentra disponible de forma gratuita mediante un acuerdo entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Bayer, una compañía farmacéutica alemana.

Nuestra Coalición Global de la Enfermedad de Chagas, formada por organizaciones de investigación y Advocacy, trabaja para apoyar a los gobiernos de los países afectados a identificar y diagnosticar pacientes, ofrecerles una terapia anti-parasitaria respaldada por las crecientes pruebas de eficacia del tratamiento en pacientes crónicos, así como también acelerar la investigación y desarrollo (I+D) de nuevas herramientas de salud. En una reunión reciente, los expertos de la Coalición descubrieron que la mayoría de las personas que viven con la enfermedad de Chagas desconocen su enfermedad hasta que desarrollan una complicación cardíaca avanzada y en ese momento es demasiado tarde para que los medicamentos sean 100% efectivos. Por lo tanto, de manera similar a otras formas de enfermedades cardíacas u otras enfermedades crónicas como el cáncer, la detección y el tratamiento temprano son la clave para obtener un resultado terapéutico exitoso.

En la actualidad, tres cuartas partes de los pacientes con Chagas de todo el mundo viven en los nueve países de América Latina que serán representados en El Mundial de Fútbol 2014 en Brasil. Otros 375,000 pacientes viven en Estados Unidos donde también existen pruebas de la transmisión de la enfermedad de Chagas entre las personas de bajos recursos, y en España, que es el país europeo más afectado.

Paralelo a la intensificación del análisis y tratamiento del Chagas, la I+D necesita ser alentada a mejorar los diagnósticos actualmente disponibles y a desarrollar tratamientos o vacunas mejores y más seguros, todo ello para el cuidado individual mejorado del paciente y un control sustentable de la enfermedad a largo plazo. Durante décadas, los científicos en Brasil, Argentina y otros lugares de América Latina realizaron importantes investigaciones pioneras sobre la enfermedad de Chagas en áreas de diagnóstico y tratamiento como también investigaciones básicas que ahora están produciendo resultados que se pueden traducir en nuevos medicamentos y vacunas.

Finalmente, solucionar el problema de la enfermedad de Chagas en América requerirá nuevas políticas públicas y la participación activa de una alianza que incluya gobiernos, academias, comunidades afectadas, grupos de asociaciones de pacientes, la comunidad médica y la industria farmacéutica.

El lema del Mundial de la FIFA 2014 en Brasil es “todos juntos en un solo ritmo”. Hasta ahora ese ritmo pudo haber dejado atrás a millones de personas que sufren la enfermedad de Chagas en América.

 

*Peter Hotez, doctor en medicina y filosofía, es el jefe de pediatría tropical de Texas Children’s Hospital, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical en Baylor College of Medicine y presidente del Instituto de Vacunas Sabin.

 

** Bernard Pécoul, doctor en medicina, máster en salud pública, es el director ejecutivo de la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi, por sus siglas en inglés).

 

Ver nota: http://voces.huffingtonpost.com/peter-hotez-md-phd/enfermedad-de-chagas-mundial-futbol_b_5413201.html