Diario Hoy

25/03/2016

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En las últimas horas se anunció un acuerdo realizado por la compañía Sinergium Biotech (empresa biotecnológica argentina que desarrolla, fabrica y comercializa diferentes vacunas, entre ellas la antigripal, para el neumococo y VPH), la Fundación Mundo Sano y la empresa norteamericana Protein Sciences, para el desarrollo en Argentina de una vacuna contra el Zika.

La vacuna a desarrollar se basará en la producción de variantes recombinantes de la proteína E del virus del Zika. Otras vacunas similares en desarrollo producidas por ProteinSciences contra el virus del Oeste del Nilo y la encefalitis japonesa, ambos emparentados con el Zika, han demostrado su capacidad para neutralizar sus respectivos virus en estudios pre clínicos. La tecnología de Protein Sciences es reconocida por su rapidez y seguridad.

Manon Cox, Presidente y CEO de esta empresa expresó: “estamos muy complacidos con nuestra alianza con Sinergium Biotech y Mundo Sano para desarrollar la vacuna contra el virus del Zika. El trabajo de ambas organizaciones en el desarrollo y la producción de vacunas demuestra que son los candidatos ideales para la adopción de nuestra tecnología.” Y agregó: “iniciamos el desarrollo de la vacuna contra el virus del Zika en febrero de este año y ya estamos enviando modelos de vacunas para pruebas clínicas. La cercanía de Sinergium con el brote del virus abre canales de acceso que de otro modo serían inaccesibles”.

La enfermedad que se propagó por Latinoamérica

El virus zika es causado por la picadura de un mosquito y se cataloga como un virus perteneciente al género flavivirus, que son aquellos que animales invertebrados como zancudos y garrapatas le transmiten al ser humano.

El zika es similar al dengue, la fiebre amarilla, el virus del Nilo Occidental y la encefalitis japonesa.

Se transmite tras la picadura de un mosquito del género aedes, como el Aedes Aegypti, que causa el dengue.

El virus se identificó en 1947 por primera vez en Uganda, específicamente en los bosques de Zika. Se descubrió en un mono Rhesus cuando se realizaba un estudio acerca de la transmisión de la fiebre amarilla en la selva.

Análisis serológicos confirmaron la infección en seres humanos en Uganda y Tanzania en 1952, pero fue en 1968 que se logró aislar el virus con muestras provenientes de personas en Nigeria.

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