El objetivo es reducir el número de niños que nacen con VIH, sífilis, Chagas y hepatitis B en América Latina y el Caribe.

Cada año, se estima que 2.100 niños nacen o contraen el VIH de sus madres en América Latina y el Caribe; 22.400 se infectan con sífilis; alrededor de 9.000 nacen con Chagas, y 6.000 contraen el virus de la hepatitis B. Si no son detectadas y tratadas a tiempo, estas enfermedades pueden generar abortos, muerte fetal, malformaciones congénitas, problemas cardíacos, cirrosis, cáncer de hígado y, en algunos casos, hasta la muerte.

Para poner fin a la transmisión de la madre al hijo de estas cuatro enfermedades para 2020, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó el Marco para la Eliminación de la Transmisión Materno-infantil del VIH, la sífilis, la hepatitis y la enfermedad de Chagas, una hoja de ruta con estrategias e intervenciones dirigidas a las mujeres antes y durante el embarazo.

`Desde 2010, los países de América Latina y el Caribe trabajan para eliminar la transmisión materno-infantil del VIH y de la sífilis. Esto empezó a dar algunos frutos: en dos años Cuba logró la interrupción de la transmisión de estas enfermedades. Nos dimos cuenta de que el esfuerzo que se hace alrededor del diagnóstico de VIH y sífilis podría servir para terminar también con la transmisión de madre a hijo del Chagas y la hepatitis B`, le dijo a PERFIL Luis Gerardo Castellanos, jefe de la Unidad de Enfermedades Desatendidas y vectoriales de la OPS.

La iniciativa de la OPS propone el testeo universal de todas las embarazadas. En el caso de la enfermedad de

Chagas, hasta el momento la lucha se concentraba con éxito en el control vectorial y el de sangre para transfusiones, pero no en la transmisión vertical, aunque se estima que en el país cada año nacen 1.300 niños infectados.

Según Castellanos, Argentina cuenta con el mejor sistema de tamizaje materno-infantil para detección de Chagas. Sin embargo, el porcentaje de mujeres embarazadas que visitan un centro de salud y reciben una prueba de diagnóstico para esa enfermedad es menor al 30%.

`Son oportunidades perdidas. Debemos esforzarnos en que la tecnología esté disponible. Hoy la mujer embarazada llega a un servicio de salud, le toman una muestra de sangre y una de orina y los tests se dispersan a laboratorios distintos. Lo ideal es que la mujer llegue a un lugar y que mientras hace la consulta tenga los resultados. Estamos trabajando con Brasil para desarrollar una prueba que permita, con una sola muestra y en 15 minutos, hacer un tamizaje y saber para cuál de las cuatro enfermedades es positiva o negativa`, detalló Castellanos, uno de los disertantes del Simposio sobre

Enfermedades Desatendidas que organizó la Fundación Mundo Sano.

`El diagnóstico y el tratamiento del Chagas son gratuitos en Argentina y sin embargo es una minoría la que accede al tratamiento`, sostuvo Marcelo Abril, director ejecutivo de Mundo Sano, quien además destacó la reciente aprobación del benznidazol, desarrollado en Argentina por parte de la FDA de EE.UU. ¦ expertos. Marcelo Abril y Luis Gerardo Castellanos.

RIESGO. En el país, sólo el 30% de las embarazadas se hace el test de diagnóstico de Chagas