Informaciones distribuidas ayer por una coalición internacional público-privada llamaron a redoblar esfuerzos para la eliminación de la oncocercosis en América latina.

Entidades como el Centro Carter, la Organización Panamericana de Salud y el Programa de Donación de Mectizan (nombre comercial de la ivermectina, la droga cuyo descubrimiento y desarrollo les valió el Nobel a Campbell y Ömura) de Merck, entre otras, se plantearon la meta de eliminar la ceguera de los ríos en 2020.

“Hoy, cuatro de los seis países de América en los que la oncocercosis es endémica eliminaron la transmisión de la enfermedad, pero no puedo celebrarlo hasta que la tarea esté completa”, declaró el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, que lidera la campaña para eliminar la oncocercosis en América latina-.No es momento para sentirnos satisfechos. Es hora de redoblar nuestros esfuerzos.”

La ceguera de los ríos afecta de manera desproporcionada a las comunidades de bajos recursos de varios países de América latina y de África, lo que contribuye a perpetuar el círculo de la pobreza reduciendo la capacidad de trabajar y aprender.

Se estima que la población total en riesgo de oncocercosis en 31 países endémicos alcanzará a 250 millones de personas en 2016.

En América latina, a fines de la década de los noventa, se calculaba que 500.000 personas en seis países endémicos estaban en riesgo de contraer la enfermedad. Desde entonces, se intenta reducir ese número a poco más de 25.000.

Más recientemente, en julio, México fue el tercer país en recibir la verificación de eliminación de la oncocercosis por parte de la OMS. Además, Guatemala presentó una solicitud de verificación y la visita al país se tiene prevista para principios del año que viene.

Esto dejaría solamente un área de transmisión activa: la región fronteriza que comparten Brasil y la República de Venezuela, hogar de los indígenas yanomami.

Tanto en América latina como en África la ivermectina se administra en forma gratuita desde el inicio del programa, en 1987.

Según la doctora Victoria Periago, de Mundo Sano, la Argentina también está pidiendo la certificación de país libre de paludismo que otorga la Organización Panamericana dela Salud.