Mundo Sano en los medios

Las enfermedades olvidadas, al rescate de quienes las ignoraron

 

Los investigadores que buscan curas para las dolencias tropicales desatendidas utilizan ahora su experiencia para combatir la covid-19.

El barrio de Kilimani de Nairobi, capital de Kenia, fue antaño un espacio residencial para colonos británicos. Hoy está poblado de centros comerciales y oficinas como las que se alquilan en las Torres Tetezi, una moderna construcción forrada de cristal y acero que no pasa desapercibida entre las calles aún sin asfaltar. Lo que nadie imaginaría es que allí dentro se cuecen algunas de las innovaciones médicas más prometedoras del país: hablamos de la sede regional para África de la Iniciativa de Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi), una organización mundial sin ánimo de lucro que apoya la investigación de nuevos tratamientos para estos males. Al frente de ella se encuentra la doctora Borna Nyaoke, considerada una de las 40 mujeres menores de 40 años más importantes de Kenia. Y tiene más trabajo que nunca.

En un momento en que la covid-19 hace estropicios en todo el mundo, la doctora Nyaoke, especialista en Salud Pública formada en Harvard, Liverpool y Nairobi, tiene dos frentes abiertos: por una parte, seguir de cerca los progresos de los seis ensayos clínicos que están ahora mismo en marcha para tres de las enfermedades tropicales desatendidas o ETD: leishmaniasis, micetoma y VIH pediátrico. Las ETD se llaman así porque, pese a que afectan a unos 1.700 millones de personas, no generan interés suficiente para que se invierta tiempo y dinero en investigar una cura para ellas, ya que afectan fundamentalmente a poblaciones empobrecidas que no pueden pagar un tratamiento. La úlcera de Buruli, el mal de Chagas, la leishmaniasis, la oncocercosis, la enfermedad del sueño…

Quienes trabajan en países de pocos recursos para frenar enfermedades tropicales desatendidas miran con preocupación la propagación de la covid-19 por el mundo: si en los países ricos la pandemia ha supuesto la asfixia de los sistemas sanitarios, en los menos prósperos puede haber una debacle.

Para prepararse, desde el DNDi se lanzó en abril de 2020 la Coalición para la Investigación Clínica de la covid-19 (CRC), un consorcio de más de cien médicos, científicos, farmacéuticas, financiadores y legisladores de 30 países diferentes cuyo objetivo es acelerar la investigación sobre prevención, diagnóstico y gestión de casos donde el virus podría causar más estragos. “Se están llevando a cabo muy pocos ensayos clínicos sobre la covid-19 en entornos de escasos recursos; nuestros investigadores africanos solo contribuyen con el 1% de las publicaciones médicas clínicas mundiales”, detalla Nyaoke por correo electrónico. De hecho, la literatura científica generada en unos pocos meses es abundante: en la base de datos de la OMS actualmente hay 1.976 estudios registrados sobre la enfermedad causada por el SARS-CoV-2. “África muestra una increíble cantidad de diversidad genética y, por lo tanto, los resultados de los numerosos estudios para el nuevo coronavirus que se están realizando en el mundo pueden no ser relevantes para las personas en el continente africano a menos que los hagamos localmente”.

En esta nueva empresa está sumida la doctora Nyaoke porque, como se suele decir, la experiencia es un grado. “Nuestra investigación en ETD ha implicado trabajar en algunos de los entornos más duros y de escasos recursos de la región y también en enfermedades que no tienen ensayos clínicos previos realizados, como el micetoma”, explica la doctora, y añade cómo especialistas como ella han desarrollado la habilidad de llevar a cabo ensayos clínicos de calidad en entornos adversos y en movilizar a socios y colaboradores clave para acelerar la investigación. “También hemos mantenido diálogos con los responsables políticos para promover el acceso a los tratamientos una vez que se completen los ensayos clínicos”, detalla Nyaoke.

Así, a medida que el nuevo coronavirus se hacía fuerte en el mundo, más y más médicos, científicos e investigadores como los que dirige la doctora Nyaoke decidieron volcar sus esfuerzos en contribuir a buscar un tratamiento o una vacuna que ayuden a acabar con la enfermedad.

Una de las ETD a partir de cuya investigación se han encontrado ideas para curar la covid es el Mal de Chagas, la enfermedad causada por el parásito Trypanosoma cruzi, que afecta a siete millones de personas en el mundo y que puede llegar a ser mortal. Da cuenta de algunos progresos en marcha Silvia Gold, presidenta de Mundo Sano. Esta es la única organización hispanoamericana incluida en el programa Uniting to Combat NTD y entre sus hitos más destacados están haber logrado que la enfermedad fuera incluida en la Declaración de Londres (la mayor alianza global de lucha contra las ETD) y crear un consorcio público-privado para fabricar y distribuir el benznidazol, que es el fármaco principal contra la enfermedad.

Gold destaca el uso de la ivermectina, un medicamento antiparasitario utilizado para tratar algunas ETD, como la ceguera de los ríos y la filariasis linfática, que ha demostrado ser muy seguro. En su fundación se habían fijado en él como segundo tratamiento para el chagas. “Nos interesa mucho como droga antiparasitaria; tiene mucho más para dar y estamos trabajando en formulaciones distintas”, explica la doctora. En abril de 2020, unos científicos australianos demostraron que el fármaco actúa contra el SARS-CoV-2 in vitro y a partir de ahí se está investigando más; de momento hay hasta 32 ideas en marcha. Una de ellas, en Argentina. “Estamos haciendo un ensayo en Buenos Aires donde medimos en 45 pacientes si la administración de ivermectina baja la carga viral. Todavía no tenemos datos, pero si va bien iríamos a un ensayo grande con indicadores clínicos”, adelanta.

Otro ejemplo de factura española es el que coordinan el Instituto de Salud Global (ISGlobal) de Barcelona y la Universidad de Navarra. Se trata del Proyecto Saint, un ensayo con 24 pacientes que culminará previsiblemente a finales de agosto, y cuyo fin es el mismo: comprobar si este fármaco reduce la carga viral.

Suero de caballo

“Otro proyecto súper atractivo con mucha prensa es un suero equino: los caballos son grandes productores de anticuerpos”, describe Gold sobre otra vía abierta de investigación para curar la covid-19. La investigación, cuyo ensayo clínico en humanos comenzó este mes de julio, consiste en producir un suero a partir de plasma sanguíneo de caballos para frenar la enfermedad en sus primeros estadios, pues se ha demostrado que este bloquea la entrada del virus en las células y así no se reproduce, comportándose como los antídotos contra los venenos de araña y escorpiones, entre otros. “Ya tenemos la extracción de plasma de caballo y la medimos en tres laboratorios distintos de referencia: Barcelona, Buenos Aires y en la provincia argentina de Córdoba. Estos anticuerpos te permiten generar un producto más industrializable, más escalable, porque la cantidad de suero hecho con el plasma de pacientes convalecientes depende de cuánta oferta haya, pero este es un producto que puedes escalar e industrializar”, diferencia Gold.

En este caso, se está aprovechando la técnica empleada en la búsqueda de un remedio para el síndrome urémico hemolítico, del que hubo un brote en 2011 en Alemania y que desató la llamada crisis del pepino al ser atribuido erróneamente a unos pepinos importados desde España. “La covid nos pilló con la plataforma preparada”, añade la fundadora de Mundo Sano.

Otra técnica bien conocida por Gold y su equipo son los llamados pools de testeo, un modelo de intervención para detectar el virus de forma grupal pensado para conseguir realizar la prueba a más personas utilizando menos kits, ya que este material habitualmente escasea y, por tanto, bajar el coste. La técnica consiste en tomar una muestra con un hisopo que se introduce en un tubo que contiene un líquido para preservar el virus. Hasta aquí es igual que en las pruebas individuales. Lo que cambia es que en el laboratorio, los hisopos no se procesan de uno en uno en la máquina que hace los test de PCR para detectar la presencia de la covid-19; lo que se hace es juntar el líquido de varios tubos para analizarlos de una vez. Si el resultado es negativo, significa que ninguna de las personas está infectada. Si da positivo, se les hace el test individual. “El pool te permite hacer más testeos, pero su límite es la sensibilidad del método”, advierte Gold sobre una técnica que ya usaban antes para detectar el dengue. “Nosotros hacemos pools de cuatro, es el límite con el que nos sentimos confiados de que no se nos escape un positivo”.

Hallar una vacuna contra una enfermedad es más sencillo si se conocen todas las partes, con nombre y apellidos, del virus o bacteria que la causa. Bajo esta premisa trabaja un grupo de médicos y biólogos del hospital Clínic de Barcelona. “Buscamos péptidos o fracciones de proteínas que puedan servir de base para una vacuna para la covid-19 basándonos en la extracción de vesículas extracelulares”, describe María Jesús Picazo, especialista sénior del Servicio de Salud Internacional del Clínic e investigadora del Instituto de ISGlobal. En lenguaje profano, lo que hacen es analizar todas las partes del virus que provocan que haya o no síntomas y que estos sean más o menos graves.

“Reconociendo cuáles son estas partes del virus sobre las que deberíamos actuar podremos sentar el principio de una vacuna”, dice Picazo, cuyo equipo hacía esto mismo antes de la covid-19, pero orientándose a otro fin: el tratamiento del chagas. Son enfermedades diferentes que requieren respuestas diferentes, pero las técnicas e hipótesis son similares, según Picazo. Aún se encuentran en una fase preliminar de la investigación, pero los primeros resultados apuntan a lo que se está viendo ya clínicamente: “Hay mucha heterogeneidad entre los péptidos que se están hallando en el SARS-CoV-2; es un virus polifacético: en muchos pacientes no se manifiesta y en otros lo hace de una forma muy severa y afectando no solo al sistema respiratorio. Esto, biológicamente, se traduce en algo, pero todavía no sabemos en qué”.

La azitromicina es un antibiótico eficaz, fácil de administrar y barato que en 2012 cobró protagonismo cuando los doctores Oriol Mitjà y Quique Bassat de ISGlobal demostraron que una sola dosis bastaba para curar a una persona con pian, otra enfermedad considerada desatendida parecida a la sífilis pero que no se contagia por vía sexual y afecta, sobre todo, a niños. Este hallazgo abrió las puertas a que la OMS considerara su erradicación para 2020 después de 60 años sin avances significativos.

Ahora, la azitromicina puede ser otra herramienta para enfrentarse al nuevo coronavirus según un estudio en la universidad de Oxford, Reino Unido, que busca comprobar si el uso de este antibiótico puede evitar el empeoramiento de pacientes de covid-19. Esto, entre otras cosas, conseguiría reducir el número de ingresos en el hospital y el consiguiente colapso de los mismos. Para la investigación, en fase preliminar, se va a reclutar a 800 pacientes y a la mitad de ellos se les administrará azitromicina durante 14 días. Al cabo de un mes se evaluará la gravedad de los síntomas en los enfermos de uno y otro grupo.

Planeta Futuro – El País – Nota completa

Te puede interesar

Ene, 2020

“Outbreak: Epidemias en un mundo conectado”

La muestra llegó a la Argentina de la mano de Mundo Sano y a partir del 20 de enero se expondrá en el Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú, Misiones. “Outbreak: Epidemias en un mundo conectado” está integrada por 22 paneles y gira en torno a cuatro temas: orígenes de los brotes de las enfermedades, detención […]

Ver más >
Abr, 2019

Presentamos la campaña “Ningún bebé con Chagas”

La campaña “Ningún bebé con Chagas” asume el compromiso de visibilizar esta enfermedad injusta para lograr que todos los bebés nacidos con Chagas, contraído por transmisión durante el embarazo de su madre infectada, y todas las mujeres en edad fértil accedan al diagnóstico y al tratamiento. Gracias a los progresos en el control vectorial y […]

Ver más >
Mundo Sano en los medios

La OMS recomienda no desatender tratamiento ni prevención de enfermedades como el Chagas

 

Especialistas en enfermedades infecciosas desatendidas (EID) recomendaron a los gobiernos realizar esfuerzos para no desatender los servicios esenciales, tratamientos y distribución de medicamentos para estas patologías en el marco de la pandemia del covid-19.

“Vamos a tener un aumento de enfermedades contagiosas desatendidas si es que los diagnósticos y tratamientos se interrumpen, más que nada en zonas con alta transmisión”, explicó durante una conferencia virtual Tamara Mancero, asesora de Vigilancia Sanitaria y Control de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Durante su intervención en “La importancia de atender una enfermedad transmisible en el contexto del Covid-19. Chagas y embarazo”, la especialista precisó que puntualmente en el caso del mal de Chagas “no hay rociado intradomiciliar, por lo que crecen vinchucas en casas donde aún hay trasmisión vectorial”.

En este sentido, explicó que “en América Latina y el Caribe aún hay áreas consideradas endémicas” y que “hay distintos tipos de trasmisiones: la vectorial -que se produce a través de la vinchucas-, por sangre, por el consumo de alimentos contaminados, y la trasmisión vertical congénita”.

Estas Enfermedades Infeccionas desatendidas (EID) están “más presentes en las poblaciones pobres, son originadas por virus, bacterias parásitos y nuestra región -América Latina y el Caribe- tiene una carga global cercana al 9 por ciento”.

El aislamiento social al que están sujetos las personas “no aplica a los vectores, y una de las cosas que más duele es que hay familias que viven en casas donde todavía hay vinchucas y que -como consecuencia de las distintas limitaciones planteadas por los Estados para mitigar la propagación del coronavirus- vieron interrumpidos los programas de prevención, tratamientos, investigaciones de campo y la entrega de medicamentos”.

Por eso es “fundamental” que se “hagan esfuerzos para no interrumpir programas apuntados a tratamiento de EID”, afirmó la especialista, y agrego que “al igual que la nueva normalidad nos involucra a todos, también los planes nacionales van a necesitar una revisión de metas, de estatus de cadenas de suministros”.

Asimismo, Mancero detalló que, además de la trasmisión vectorial, “desde hace unos años” se está trabajando en “trasmisión vertical, se está trabajando en la prevención de la transmisión vertical materno infantil”.

En este sentido explicó que se trata del programa ETMI Plus que se aplica en Argentina desde julio del año pasado para trabajar en red desde el primer nivel de atención, con acciones de prevención, hasta el segundo nivel de complejidad para la atención.

Esta iniciativa busca lograr y mantener la eliminación de la transmisión materno-infantil de la infección por el VIH, la sífilis, la infección perinatal por el virus de la hepatitis B (VHB) y la enfermedad de Chagas.

“Esto hace que podamos tener un trabajo integrado de cuatro enfermedades que pueden ser eliminadas si se trabaja de manera intensa”, precisó Macero.

Silvia Gold, bioquímica de la Universidad Buenos Aires (UBA) y fundadora de la organización Mundo Sano que promovió el encuentro aseguró, por su parte, que “estas enfermedades las debería tener en su cabeza el médico de familia, en el primer nivel de atención, cuando llega una persona debe ser el médico el que las busque, las trate o las prevenga”.

“Las enfermedades transmisibles vinieron perdiendo espacio en las agendas globales en los últimos años frente a las enfermedades crónicas, de las enfermedades del envejecimiento y gracias a una idea de que ya habían sido superadas, cosa que no es así”, remarcó la especialista.

El coronavirus, “en pocos meses, transformó al mundo, produjo un confinamiento sin precedentes, con un impacto en la educación, en lo social, en la salud. Ha hecho desatender enfermedades, la gente no va a urgencias o no sigue un tratamiento oncológico por miedo”, explicó Gold.

“Si antes nos costaba sacar del silencio estas enfermedades, en el contexto de la Covid es mucho más difícil”, señaló, y remarcó la importancia de trabajar “en investigación de terreno para generar evidencia que contribuya a las políticas públicas de salud y en la visibilización de estas enfermedades”

AGENCIA TELAM – Nota completa

Te puede interesar

Ene, 2020

“Outbreak: Epidemias en un mundo conectado”

La muestra llegó a la Argentina de la mano de Mundo Sano y a partir del 20 de enero se expondrá en el Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú, Misiones. “Outbreak: Epidemias en un mundo conectado” está integrada por 22 paneles y gira en torno a cuatro temas: orígenes de los brotes de las enfermedades, detención […]

Ver más >
Abr, 2019

Presentamos la campaña “Ningún bebé con Chagas”

La campaña “Ningún bebé con Chagas” asume el compromiso de visibilizar esta enfermedad injusta para lograr que todos los bebés nacidos con Chagas, contraído por transmisión durante el embarazo de su madre infectada, y todas las mujeres en edad fértil accedan al diagnóstico y al tratamiento. Gracias a los progresos en el control vectorial y […]

Ver más >
Noticias de Mundo Sano

Webinar “Enfermedades Transmisibles en el contexto de Covid-19”

 

El miércoles 22 de julio, la Fundación Mundo Sano participó del webinario organizado junto a Naciones Unidas Argentina: “La importancia de atender una enfermedad transmisible en el contexto de COVID-19: Chagas y embarazo, el desafío de proteger a las nuevas generaciones”

El webinario contó con las exposiciones de las doctoras Silvia Gold, Presidenta Fundación Mundo Sano y Tamara Mancero, Asesora en Enfermedades Transmisibles, Emergencias en Salud y Evidencia e Inteligencia para la Acción de Salud de la OPS/OMS en Argentina. La moderación estuvo a cargo de Tamar Hahn, Directora del Centro de Información de las Naciones Unidas para Argentina y Uruguay (CINU).

Durante el encuentro ambas expositoras destacaron la importancia de fortalecer los sistemas y servicios de salud a fin de proteger a los más vulnerables, aquellos sectores de la sociedad que son principalmente afectados por las enfermedades desatendidas y garantizar la continuidad de la atención para las mujeres en edad reproductiva a fin de facilitar su acceso a los servicios de salud, los que pueden verse en riesgo en la actual situación de emergencia sanitaria que estamos atravesando.

Al respecto, la doctora Gold destacó que “Las enfermedades desatendidas deben seguir estando en la cabeza de los médicos de familia, en el primer nivel de atención, aún en el contexto del COVID-19”; al tiempo que aseguró que “en este contexto sacar a las enfermedades desatendidas del olvido es más difícil pero no imposible”.

Por su parte, la Dra Mancero sostuvo que “los países están tomando decisiones difíciles para poner en la balanza la demanda de una respuesta a la pandemia y la necesidad de mantener los servicios esenciales” y destacó la necesidad de que “los programas de salud hagan un esfuerzo para no interrumpir el tratamiento de todas las enfermedades infecciosas desatendidas”.

Finalmente, ambas expositoras destacaron la importancia de fortalecer la cooperación público – privada para trabajar con enfoque intersectorial y con una proyección del sistema de salud centrado en las personas, sus familias, las comunidades y su entorno.

Te puede interesar

Ene, 2020

“Outbreak: Epidemias en un mundo conectado”

La muestra llegó a la Argentina de la mano de Mundo Sano y a partir del 20 de enero se expondrá en el Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú, Misiones. “Outbreak: Epidemias en un mundo conectado” está integrada por 22 paneles y gira en torno a cuatro temas: orígenes de los brotes de las enfermedades, detención […]

Ver más >
Abr, 2019

Presentamos la campaña “Ningún bebé con Chagas”

La campaña “Ningún bebé con Chagas” asume el compromiso de visibilizar esta enfermedad injusta para lograr que todos los bebés nacidos con Chagas, contraído por transmisión durante el embarazo de su madre infectada, y todas las mujeres en edad fértil accedan al diagnóstico y al tratamiento. Gracias a los progresos en el control vectorial y […]

Ver más >
Mundo Sano en los medios

Un programa de vigilancia logró controlar los eslabones ‘invisibles’ de la cadena de contagio

 

Cómo funciona el sistema epidemiológico que permitió sofocar brotes de coronavirus en esta ciudad bonaerense. Los análisis de riesgo personalizados y los testeos masivos, las claves.

A principios de marzo el municipio de San Antonio de Areco, aún sin infecciones de coronavirus, comenzó a preparar un plan para afrontar la pandemia. Aparte de reforzar el número de camas y conseguir respiradores, y con el asesoramiento de investigadores de la ONG de salud Mundo Sano, diseñaron un plan de vigilancia y control epidemiológico que incluyó desde análisis de riesgo personalizados a testeos usando “pools” y se apoyaron en una eficaz campaña de rastreo de contactos para identificar posibles portadores asintomáticos y aislarlos. Con esfuerzo lograron controlar los brotes y –pese a estar a poco más de 100 kilómetros del CABA– disfrutan de la Fase 5 de cuarentena, cercana a una vida normal.

“El programa lo empezamos a diseñar en marzo, con el equipo de salud de San Antonio de Areco y las ONG Mundo Sano y la Asociación para el Desarrollo Sanitario Regional (AdeSaR). Luego sumamos al Laboratorio de Virología del Hospital de Clínicas de la UBA”, le explicó a PERFIL el médico infectólogo Favio Crudo, miembro de Mundo Sano. “Y pensamos en un abordaje integral: desde el tratamiento clínico de los pacientes, a lo epidemiológico, armando procedimientos para hacer seguimiento y ‘apagar’ los brotes en el menor tiempo posible”.

Como el objetivo era evitar casos o, eventualmente, enlentecer al máximo el ritmo de los contagios, decidieron hacer vigilancia epidemiológica intensiva, especialmente en los grupos de riesgo de contagio. Entre ellos el personal de salud y quienes atienden en geriátricos y hogares. “Nos concentramos en trazar, identificar y aislar los denominados “eslabones invisibles” de la cadena de contagio que son 0los portadores asintomáticos”, detalló. Esto se vuelve esencial ya que muchas veces ese personal es “pluriempleado” y trabaja en varias instituciones lo que los vuelve vectores ideales.

“Como también hay limitaciones de recursos tuvimos que hacer una selección de a qué profesionales controlar y finalmente armamos un grupo de 170 personas a las que se les hace un hisopado semanal, y se los testea tengan, o no, síntomas”, detalló Crudo.

Si bien lo ideal sería hacerlo diariamente ese objetivo es imposible. Pero al hacerlo en forma semanal, aislarlos rápidamente y testear a sus contactos estrechos, aun los asintomáticos, en términos estadísticos pudieron disminuir los contagios. “Logramos dar con muchos “eslabones transparentes”, resumió el infectólogo.

Otro punto clave fue el rastreo y testeo de todos los contactos de cada caso. “Esto fue básico, ya que es una patología en la que, en el 80% de las personas no percibe los síntomas”. Y recordó que en un momento un verdulero dio positivo: “Inmediatamente pusimos un equipo para rastrear a todas las personas que habían comprado en la verdulería o estado con esa familia en las dos semanas anteriores. Rastreamos 250 clientes y caracterizamos su riesgo. Si pasaba ciertas especificaciones, también lo hisopábamos. Con esa búsqueda sistemática rastreamos 18 casos, los aislamos y pudimos apagar el brote”.

El rastreo no es un tema menor: las preguntas se hacen en forma ordenada y repetida, y las repiten al menos tres trazadores diferentes. En el caso de San Antonio en estos equipos incluyeron a médicos y personal de salud que, por razones particulares (edad, enfermedades) no atienden público. De esa manera optimizaron recursos.

Finalmente, para seguir a todos los enfermos con sintomatología respiratoria leve habilitaron una línea telefónica y una app de auto-seguimiento de salud para smartphones, que se conecta por Internet a una central que automatiza el seguimiento. “Si se dispara alguna alarma por algún síntoma, nuestros médicos llaman al paciente para ver que pasa”.

“Con todo esto logramos permanecer en fase 5, o sea normalidad con algunas limitaciones, pese a estar a pocos kilómetros del AMBA”, resumió Crudo. Y concluyó: “por ahora tenemos una vida casi normal y estamos ganando tiempo y salvando vidas, mientras avanzan los nuevos tratamientos o se acerca la vacuna”.

Innovación en testeo en ‘pool’

“Hacer test sumando muestras en ‘pools’ es una técnica antigua que puede usarse para ahorrar en costos, reactivos, o tiempo de laboratorio. O sea los recursos escasos”, explicó Crudo. “Nosotros lo hacemos para hacer rendir más el tiempo de los técnicos y cuadruplicamos su rendimiento. Pese a la distancia hoy estamos identificando cada caso positivo y comenzando a buscar eslabones “transparentes” en menos de 36 horas”.

“Para trabajar con los profesionales de San Antonio de Areco validamos un protocolo en el laboratorio de Virología del Hospital de Clínicas que fue innovador: incluye tomar muestras de boca y nariz de cada persona usando un único hisopo. Esto permitió ahorros interesantes ya que son elementos importados y difíciles de obtener”, explicó el doctor Marcelo Rodríguez Fermepín, profesor de Microbiología Clínica en la Facultad de Farmacia de la UBA. “Pero además, para eficientizar el tiempo de los técnicos, extraemos el ARN una sola vez y procesamos en simultáneo muestras de cuatro personas. Eso disminuye costos, sin alterar sustancialmente la sensibilidad de cada detección”, detalló. Estos aprendizajes son básicos porque “para extender estos programas de vigilancia masivamente hay que subdividir las zonas geográficas e incrementar mucho la capacidad de testeo”, concluyó Crudo.

Perfil – Nota completa

Te puede interesar

Ene, 2020

“Outbreak: Epidemias en un mundo conectado”

La muestra llegó a la Argentina de la mano de Mundo Sano y a partir del 20 de enero se expondrá en el Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú, Misiones. “Outbreak: Epidemias en un mundo conectado” está integrada por 22 paneles y gira en torno a cuatro temas: orígenes de los brotes de las enfermedades, detención […]

Ver más >
Abr, 2019

Presentamos la campaña “Ningún bebé con Chagas”

La campaña “Ningún bebé con Chagas” asume el compromiso de visibilizar esta enfermedad injusta para lograr que todos los bebés nacidos con Chagas, contraído por transmisión durante el embarazo de su madre infectada, y todas las mujeres en edad fértil accedan al diagnóstico y al tratamiento. Gracias a los progresos en el control vectorial y […]

Ver más >