 |
Ejemplar
de
Aedes albopictus. |
|
 |
Dada la amplia distribución que ha alcanzado
A. albopictus en el continente, es necesaria la investigación
de aquellos parámetros que permitan determinar el rol de esta especie
en la transmisión de dengue y establecer la importancia epidemiológica
que implica la presencia de la especie en los centros urbanos de zonas
endémicas. Investigadores del Instituto Oswaldo Cruz de Brasil
llevaron adelante un estudio eco-epidemiológico de este vector
en la ciudad de Rio de Janeiro.
Al igual que en muchas ciudades latinoamericanas, actualmente, Aedes
albopictus y Aedes aegypti proliferan en el área metropolitana
de Río de Janeiro, donde este último es reconocido como
el vector primario de dengue en los distritos urbanos. Conocer la proporción
en que se encuentran infestando estas áreas, junto a una comprensión
del estado reproductivo y desarrollo gonadotrófico de las poblaciones
naturales, podría brindar información para establecer y
predecir sus roles en la transmisión de esta enfermedad.
El análisis del desarrollo ovárico de cada ejemplar, permite
diferenciar a las hembras paridas (hembras que han realizado una o más
oviposturas y, por lo tanto, desarrollado uno o más ciclos gonadotrófico),
de aquellas nulíparas (hembras sin oviposturas realizadas). La
proporción de hembras paridas y nulíparas en una población
de mosquitos, brinda información sobre algunos factores de importancia
epidemiológica. Por ejemplo, una alta tasa de hembras paridas con
más de una ovispotura realizada, sugiere una mayor longevidad ya
que, el número de ciclos gonadotróficos está directamente
relacionado con el tiempo de vida del mosquito adulto.
En este contexto Tânia Maria Nunes de Lima Câmara y colaboradores,
del Instituto Oswaldo Cruz de Brasil, desarrollaron recientemente (Journal
of Vector Ecology, vol 32 (1): 34-40. junio 2007) una serie de muestreos
de ejemplares adultos en 21 distritos pertenecientes a los municipios
de Nova Iguaçu y Río de Janeiro. Durante los períodos
en que se realizó la captura, estos lugares fueron confirmados
como áreas de transmisión activa de dengue. Las capturas
fueron realizadas mediante aspiración durante horas de la mañana,
tanto en el interior de las viviendas como en el peridomicilio.
De las 1.431 hembras colectadas, el 74 por ciento eran A. aegypti y el
26 por ciento Aedes albopictus. Si bien el número de hembras
de A. albopictus capturadas es significativamente menor al de A.
aegypti, esto podría estar relacionado con las características
intrínsecas de ambas especies en cuanto a su conducta postalimentación
y de ovipostura. Mientras que A. aegypti es una especie endófila
(reposa en el interior de las viviendas) aumentando, por lo tanto, la
probabilidad de captura, A. albopictus es una especie exófila
(luego de alimentarse se dispersa fuera de los domicilios refugiándose
en ambientes naturales) lo cual dificulta la captura de ejemplares adultos.
Los resultados del análisis del desarrollo ovárico y contenido
del intestino medio permitieron agrupar a las hembras de ambas especies
en tres status: hembras con parición incierta, hembras paridas
y hembras nulíparas, de acuerdo a como se consigna del modo siguiente:
|
| Número
y porcentaje de hembras capturadas y status ovárico de las mismas |
 |
|
Aedes aegypti
|
Aedes albopictus
|
|
| Hembras capturadas |
1.062 / 1.431 (74%) |
369 / 1.431 (26%) |
|
|
STATUS OVÁRICO EN LAS HEMBRAS CAPTURADAS
DE CADA ESPECIE
|
|
| Hembras con status incierto |
512 / 1.062 (48,21%) |
49 / 369 (13,28%) |
|
| Hembras paridas |
511 / 1.062 (48,12%) |
317 / 369 (85,91%) |
|
| Hembras nulíparas |
39 / 1.062 (3,67%) |
3 / 369 (0,81%) |
|
|
|
|
|
| |
 |
De acuerdo con esto. al analizar el status ovárico en cada especie,
se encontró que la proporción de hembras paridas era más
elevada en las hembras de A. albopictus, con un 85,91 por ciento frente
al 48,12 por ciento de A. aegypti, sugiriendo, como ya se mencionó,
una longevidad mayor en la primera especie, lo que aumentaría la
probabilidad de capturar más hembras paridas en una colecta.
Este fenómeno también conforma un parámetro de importancia
epidemiológica, ya que una mayor longevidad implica la oportunidad
de completar más ciclos gonadotróficos durante su vida y
por lo tanto mayor cantidad de ingestas realizadas, aumentando así,
la probabilidad de infectarse y transmitir el virus a otros anfitriones.
En el sudeste asiático A. albopictus participa activamente
en la transmisión del virus dengue junto a A. aegypti. Por
otra parte, pruebas en laboratorio han comprobado la capacidad potencial
de esta especie para transmitir varios arbovirus, como los cuatro serotipos
del virus dengue, el virus de la fiebre amarilla y el virus del Nilo Occidental,
entre otros.
Si bien los resultados obtenidos en este estudio, no proporcionan evidencias
sobre el papel que jugaría A. albopictus en la circulación
y transmisión del virus dengue, permiten establecer relaciones
eco-epidemiológicas, entre ambas especies y de estas en relación
con el virus.
Dada la amplia distribución que ha alcanzado A. albopictus
en el continente, es necesaria la investigación de aquellos parámetros
que permitan determinar el rol de esta especie en la transmisión
de dengue y establecer la importancia epidemiológica que implica
la presencia de ambas especies en los centros urbanos de zonas endémicas.
Este conocimiento podrá ser utilizado luego, en la planificación
de estrategias de vigilancia y control de ambas especies.
En nuestro país. La presencia de Aedes albopictus ha sido
documentada por recientes estudios llevados adelante por Fundación
Mundo Sano en la localidad de Puerto Iguazú.
|