MSN Latinoamérica - 21 de octubre de 2011
Unas 127 millones de personas, de las 570 millones que viven en los 44 países de Latinoamérica y Caribe, se encuentran en riesgo de ser afectado por alguna enfermedad olvidada, afecciones que están directamente relacionadas con condiciones de vida desfavorables.

Unas 127 millones de personas, de las 570 millones que viven en los 44 países de Latinoamérica y el Caribe, se encuentran en riesgo de ser afectado por las llamadas enfermedades olvidadas, afecciones que están directamente relacionadas con condiciones de vida desfavorables.
El dato surge de un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que fue presentado este viernes en el 2° Encuentro Nacional sobre Enfermedades Olvidadas, organizado por la fundación Mundo Sano.
"Todas estas enfermedades están muy vinculadas con la pobreza, con las viviendas precarias, la carencia de acceso al suministro de agua, a la educación, a sistemas de alcantarillado? Podríamos decir que las poblaciones pobres de América latina están expuestas a algunas de estas enfermedades, puede que no necesariamente a todas, pero a alguna de ellas, sí", alertó druanto su presentación Santiago Nicholls, médico especialista en parasitología y miembro del Programa Regional de Enfermedades Infecciosas Desatendidas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Según surge de la investigación, los principales grupos de riesgo de estas enfermedades serían quienes viven en el campo, los habitantes de los barrios pobres, los trabajadores migratorios, las mujeres y los indígenas. La mayoría de las enfermedades olvidadas impactan sobre los individuos, sus familias y las comunidades de los países en desarrollo en términos de pérdidas de la productividad, empeoramiento de la pobreza y altos costos de la atención médica a largo plazo.
Las parasitosis transmitidas por el suelo, la enfermedad de Chagas, la leishmaniosis y la malaria son algunas de las enfermedades olvidadas con mayor presencia en la región. Según lo señalado por la OPS, se estima que 26 millones de niños en edad escolar están expuestos a diversas parasitosis transmitidas por el suelo.
Una estrategia recomendada para hacer frente a esta problemática es la administración masiva de medicamentos antiparasitarios para al menos el 75% de los chicos en edad escolar que se encuentran en riesgo. "El escenario ideal es que estos programas sean liderados por las máximas autoridades sanitarias nacionales, pueden participar en ellos ONG u otras fundaciones".
"De todas formas, lo ideal es que haya un esfuerzo coordinado, encabezado por las autoridades para que estos programas tengan mayor sostenibilidad en el tiempo", aseguró Nicholls. Además, resulta clave la promoción del acceso al agua potable, al saneamiento y a la educación sanitaria, mediante la colaboración intersectorial.
También la población femenina estaría más expuesta. "A pesar de que no se han hecho suficientes investigaciones que tengan en cuenta las diferencias de género ?señala el documento de la OPS-, algunos estudios señalan que las mujeres padecen una carga mayor. La distribución del trabajo determinada por la cultura y las responsabilidades que asumen las mujeres las dejan más expuestas a los factores de riesgo, lo que da lugar a una prevalencia mayor de la enfermedad entre ellas".
"Por otro lado, las barreras en el acceso a la atención de salud o a los servicios preventivos, así como el estigma y la discriminación (...) hacen que la enfermedad tenga consecuencias peores en el caso de las mujeres".