Diario Perfil. 4 de julio de 2010.
CIENCIA
YA ES EL PEOR BROTE EN EL PAIS DESDE 2003: 16 MUERTOS
Se transmite por la orina de ratas y perros. Afecta sobre todo al Litoral, de donde son casi todos los fallecidos. Pero ya llegó a Buenos Aires.
Por Florencia Ballarino

Riesgo. Hasta este año, el mal venía asociado a las inundaciones. La alta mortalidad por leptospirosis –una enfermedad bacteriana que se transmite por la orina de roedores y perros infectados– causa alarma y preocupación entre las autoridades sanitarias y los especialistas. En lo que va del año, provocó la muerte de 16 personas, 15 en la provincia de Santa Fe y una en la localidad bonaerense de Arrecifes. Según datos de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, los casos confirmados en el país desde el comienzo de 2010 ya suman 305. Se trata del peor brote de
leptospirosis desde 2003, cuando hubo miles de evacuados por las inundaciones que afectaron al Litoral, aunque en ese momento no se registraron víctimas fatales.
“Se incrementó la cantidad de casos pero lo que más preocupa es la mortalidad registrada. Es llamativo que hubo un cambio en la presentación clínica de la enfermedad: la mayoría de los fallecidos sufrieron una hemorragia pulmonar. No sabemos si esto se debe a una variación en la agresividad de la bacteria o si en realidad antes no se diagnosticaba”, explicó Alfredo Seijo, jefe del Servicio de Zoonosis del Hospital Muñiz de la Ciudad de Buenos Aires y uno de los oradores principales del taller “Una mirada integral sobre la problemática de la leptospirosis”, que realizará mañana la Fundación Mundo Sano junto a la Academia Nacional de Medicina. El brote también afecta a las provincias de Entre Ríos, Neuquén, Corrientes y la Ciudad de Buenos Aires.
Alerta. La leptospirosis es una enfermedad infecciosa producida por la bacteria
Leptospira interrogan. Se transmite a los seres humanos por contacto en forma directa con la orina de roedores, perros y cerdos infectados o indirecto a través de agua, barro u otros materiales contaminados. La bacteria puede ingresar al organismo a través de lesiones en la piel o por las mucosas. En una primera etapa, los síntomas son iguales a los de la gripe: fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, vómitos y diarrea. Pero si no es tratada a tiempo con penicilina puede dañar riñones e hígado, causar problemas respiratorios y producir meningitis.
Aunque siempre se la consideró una enfermedad rural asociada a la pobreza y a las inundaciones, hoy la infección está presente en las grandes ciudades debido al crecimiento de basurales y la proliferación de roedores. De hecho, la mayoría de los fallecidos durante 2010 vivían en áreas urbanas. “Eran personas jóvenes, sanas y que vivían en zonas residenciales, no en villas. La mayoría comenzó con síntomas gripales y en 48 horas presentaron sangrado pulmonar y murieron”, le dijo a PERFIL Andrea Uboldi, directora de Promoción y Prevención de la Salud de Santa Fe, provincia que registra la mayoría de los casos.
Según investigaciones, sólo en la Ciudad de Buenos Aires, entre un 30 y 40% de las ratas urbanas tienen la bacteria que causa la enfermedad y un 50% de los perros callejeros tienen anticuerpos (lo que indica infección anterior, ver
recuadro). “Cuando aparece un caso de leptospirosis humana siempre hay que considerar que una fuente probable de infección sea un perro. En más del 30% de los casos, una persona enferma ha estado en contacto con perros, y
es probable que éste se haya contagiado a su vez de un roedor”, explicó Exequiel Scialfa, veterinario de la División Zoonosis Rurales del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
Prevención. En tanto, Luis Crovetto, director provincial de Medicina Preventiva del Ministerio de Salud bonaerense, confirmó que en mayo murió por leptospirosis un hombre de 44 años en la localidad de Arrecife y hay otro paciente en estudio en Mar del Plata. “En lo que va del año, en la provincia tuvimos 27 casos”, sostuvo el funcionario, que además destacó que “nadie está exento de la visita de un roedor a su domicilio, por eso se deben tapar los orificios del hogar por donde pueden ingresar los roedores, eliminar basura y escombros para que no lo transformen en su refugio y colocar la basura en recipientes con tapas ajustadas”. Para prevenir la enfermedad, los especialistas recomiendan evitar el contacto con agua estancada, utilizar botas y guantes cuando se trabaja en zonas inundadas y vacunar a animales de cría y mascotas.
Existe una vacuna para prevenir la leptospirosis en los seres humanos desarrollada por el Instituto Finlay, de Cuba. En la Argentina se están realizando dos programas piloto de inmunización destinados a la población en riesgo: trabajadores rurales, veterinarios y pescadores. El primero se lleva a cabo en Villaguay, Entre Ríos, y el segundo en los municipios bonaerenses de Tigre, Quilmes y San Fernando. Los resultados de estos programas pioneros servirán para discutir si la vacuna debería incluirse en el calendario nacional de inmunizaciones.
Los roedores y los perros son la principal fuente de infección de la leptospirosis en los humanos, según advirtieron los especialistas.“El 50% de los perros callejeros tienen o han tenido contacto con la bacteria que produce la leptospirosis. Los caninos pueden cursar la enfermedad en forma sintomática o asintomática, y eliminar la bacteria por orina durante
períodos variables”, sostuvo el veterinario Exequiel Scialfa, de la División Zoonosis Rurales del Ministerio de Salud bonaerense.
Por su parte, el infectólogo Alfredo Seijo del Hospital Muñiz, indicó que “un estudio que publicamos en una revista de la Public Library of Science (PLoS) hace ya más de una década demostró que, sobre más de mil perros estudiados, un 65% era positivo para leptospirosis y esos resultados siguen vigentes”. Y agregó: “De hecho, en nuestro servicio la consulta más frecuente es la de familias que vienen derivadas por un médico veterinario que diagnosticó la enfermedad primero en el animal”, agregó el experto.
En la mayoría de los casos, el can entra en contacto con la bacteria por su costumbre de pasar el hocico por el piso, donde pueden haber orinado ratas. A su vez, se lo puede pasar a otro animal, precisamente por esos hábitos. Si el
perro enferma es bastante fácil que contagie a una persona, en especial si está a su cuidado, porque frecuentemente limpian su orina o sus heces y ahí está la bacteria. Por eso los especialistas recomiendan prevenir la enfermedad vacunando a los perros contra la leptospirosis.