La campaña incluyó a más de 100 atletas, que forman parte de las 5 federaciones de deportes náuticos y se encuentran en contacto permanente con aguas contaminadas por leptospira, una bacteria transmitida por roedores que se contagia por lesiones en la piel y contacto con las mucosas.
Durante dos días, integrantes de las selecciones nacionales de remo, canotaje, kayak, windsurf, vela y yachting, triatlón y natación de aguas abiertas, son vacunados contra la leptospirosis por iniciativa del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD), con el apoyo de la Fundación Mundo Sano. Gracias a esta campaña, más de 100 atletas iniciarán la temporada de entrenamientos vacunados contra esta enfermedad zoonótica, infecto-contagiosa. En los primeros 10 meses del año, hubo más de 330 casos (7 veces más que los casos notificados en el mismo período de 2009). Hasta ahora, hubo al menos 15 muertes en la Provincia de Santa Fé y una en la provincia de Buenos Aires.
La leptospirosis es una enfermedad causada por una bacteria (leptospira) que los roedores urbanos eliminan a través de su orina, contaminando el medio ambiente. La bacteria permanece en el agua y el medio húmedo -en el barro, por ejemplo- y es una amenaza para quienes practican deportes acuáticos. No obstante, no solo los deportistas acuáticos están expuestos a la enfermedad. La ley de riesgos del trabajo (Ley 24.557) considera a la leptospirosis como una enfermedad profesional que puede afectar a trabajadores de zonas rurales, recolectores de residuos, miembros de las fuerzas armadas, trabajadores de frigoríficos y veterinarios, entre otros.
"No hay mucho conocimiento sobre el riesgo de contagio de leptospirosis", advierte Sonia Tarragona, Directora General de Mundo Sano, fundación que investiga sobre leptospirosis y otras enfermedades desatendidas. "No solo quienes practican deportes acuáticos están en riesgo, sino también quienes viven en sectores con infraestructura deficiente, que sufren inundaciones, están rodeados de un importante volumen de basura, con una fuerte presencia de roedores y limitadas posibilidades de acceder a la salud", asegura Tarragona.
Los roedores no padecen la enfermedad pero sí la transmiten, a través de las aguas y suelos húmedos contaminados, a otros animales y a seres humanos, por intermedio de lesiones en la piel o mucosas superficiales. Inicialmente, las manifestaciones clínicas en los humanos pueden confundirse con los síntomas de una gripe. Esta confusión, sumada al desconocimiento de la enfermedad, en muchos casos, retrasa la primera consulta con el especialista. Al momento de la hospitalización, el 65% de los afectados en nuestro país ingresa por neumonía; un porcentaje importante se agrava y sufre hemorragia pulmonar con distrés respiratorio, con una mortalidad que alcanza la mitad de los casos. La leptospirosis es una enfermedad de denuncia y notificación obligatoria. Aunque existen vacunas para humanos y animales (pequeños y grandes) su aplicación no es obligatoria. A nivel mundial, la leptospirosis afecta, anualmente, a un millón de personas por brotes o casos aislados.