Funcionará en Puerto Iguazú, Misiones.
El anuncio estuvo a cargo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, acompañada por ministros nacionales. Mundo Sano se sumó al lanzamiento: gestionó las participaciones de referentes sanitarios internacionales y participó de las jornadas de reflexión en las que se perfiló el trabajo del flamante instituto.
La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, inauguró el miércoles 9 de febrero el Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMeT). El acto se realizó en la Academia Nacional de Medicina de la Ciudad de Buenos Aires, ante autoridades gubernamentales, médicos, sanitaristas y destacados especialistas internacionales en medicina tropical.
El lanzamiento del INMeT contó con la presencia de gran parte del gabinete nacional, entre ellos el de Salud, Juan Manzur, y el de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao. También participaron gobernadores de las provincias del norte argentino, numerosas autoridades y especialistas de la salud. Junto a la presidenta de la Fundación Mundo Sano, doctora Silvia Gold, se destacaron las participaciones internacionales de Julie Jacobson, directora del Programa de Salud Global de Bill & Melinda Gates Foundation, Neeraj Mistry, director ejecutivo de la Global Network for Neglected Tropical Diseases, y Mirta Roses, directora de la Organización Panamericana de la Salud.
En su discurso en la Academia de Medicina, la presidenta Fernández de Kirchner enfatizó que las enfermedades tropicales “tienen un fuerte contexto social, que afecta a la calidad de vida de las personas y que tiene vinculación con la falta de infraestructura en materia sanitaria. El instituto que ponemos en marcha va a cumplir tres tareas fundamentales: investigar, formar a recursos humanos en el tratamiento de estas enfermedades y brindar asistencia”. Además, destacó los méritos académicos y la “sensibilidad social de los problemas del sanitarismo” del doctor Daniel Salomón, director del INMeT. El compromiso de Salomón con la prevención de enfermedades olvidadas es conocido tras años de trabajo compartido con Mundo Sano. En 2010, la fundación organizó junto a él el Primer Encuentro de la Red de Investigación de Leishmaniasis en Argentina, en el Edificio Insud.
La doctora Silvia Gold señaló que “la creación del INMET es un hecho de gran relevancia para el país, la salud pública y para todos los que nos dedicamos a la investigación en esta área. Será un placer poner a disposición del instituto nuestra experiencia en investigación de campo y nuestros equipos de trabajo”.
El INMeT y Mundo Sano serán vecinos, ya que el instituto funcionará en Puerto Iguazú, provincia de Misiones, al noreste de Argentina, en la zona de la triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina. Allí también está ubicada una de las cinco sedes de Mundo Sano, por ser una de las zonas más afectadas por las enfermedades olvidadas.
Con motivo de la creación del Instituto, el Ministerio de Salud de la Nación organizó un seminario de alto nivel que se extendió durante dos jornadas. Más de 250 referentes sanitarios asistieron a las ponencias y luego debatieron en mesas de trabajo políticas para combatir las enfermedades desatendidas. Allí participaron activamente Sonia Tarragona, Directora General de Mundo Sano, y Marcelo Abril, Director de Programas y Proyectos, aportando su experiencia de años de trabajo en las enfermedades tropicales desatendidas.
En su ponencia, Mirta Roses, directora de la Organización Panamericana de la Salud se refirió a las “iniciativas de las organizaciones internacionales de salud para las enfermedades desatendidas”. Según Roses, en las Américas se estima que el número de infectados por la enfermedad de Chagas asciende a los 8 millones y que por año se suman 41.000 nuevos casos.
El doctor Neeraj Mistry, director ejecutivo de la Global Network for Neglected Tropical Diseases del Instituto Sabin, señaló que más de 230 millones de personas padecen una o más enfermedades tropicales desatendidas en América Latina. “Tenemos que gritar por las enfermedades desatendidas porque sabemos que aquellos que gritan más reciben más dinero. Hay una razón para gritar fuerte: tenemos las herramientas, las drogas para tratar estas enfermedades. Tenemos que encontrar intervenciones simples que generen impactos complejos y estén basadas en la comunidad, porque fortaleciendo la salud comunitaria daremos respuesta a las enfermedades olvidadas”, señaló Mistry.
También participó de las jornadas el doctor Gustavo Kourí, director del prestigioso Instituto Pedro Kourí, de Cuba quien aseguró que "la mayoría de las enfermedades tropicales están vinculadas a problemas sociales y económicos, como la pobreza, las inequidades o las urbanizaciones no controladas con poca sanidad y agua potable. El clima predispone la aparición de determinados vectores pero la cuestión social es la que permite que estas patologías crezcan y afecten a más personas. Hay lugares que no son tropicales como España y Estados Unidos que tuvieron casos de leishmaniasis y malaria, respectivamente. Las enfermedades se han globalizado, por lo tanto los remedios para atacarlas también deben ser globales”, señaló Kourí.
Al cabo de dos intensas jornadas de debate, los especialistas elaboraron y difundieron un documento al que adhirieron las más importantes instituciones de la región, incluido Mundo Sano. Allí se fijan las primeras pautas de acción.