Las mordeduras de ratas son motivo de consulta frecuente en la ciudad de Buenos Aires. El Servicio de Zoonosis del Hospital Muñiz atiende alrededor de cien consultas anuales, lo que se puede considerar como un indicador de las condiciones sanitarias en las que vive gran parte de la población de las zonas urbanas.
Un estudio realizado por especialistas del Servicio de Zoonosis del Hospital Muñiz1 da cuenta de que en la ciudad de Buenos Aires se registran alrededor de cien consultas anuales por mordedura de rata. Si bien este fenómeno puede considerarse un indicador de calidad de vida y necesidades insatisfechas, es un problema sanitario generalizado que afecta tanto áreas de urbanización deficiente como zonas residenciales. El accidente por mordeduras de ratas sinantrópicas es un hecho concreto que está asociado a una patología infecciosa denominada "fiebre por mordedura de rata" ocasionada por Streptobacillus moniliformis y Spirillum minus. La primera forma parte de la flora bucal del animal, mientras que la segunda provoca infecciones oculares en las ratas pudiendo llegar a la boca por el conducto lagrimonasal, ambas bacterias infectan al hombre por contacto directo a través de la mordedura. Las especies implicadas son Rattus norvegicus y R. rattus, con predominio de la primera, lo que implica un riesgo sanitario preocupante, tanto por las consecuencias que pueda ocasionar la mordedura, como por el riesgo que existe de quedar expuestos a contraer otras enfermedades. La leptospirosis y las hantavirosis son enfermedades en las que estos roedores intervienen como reservorios y fuentes de diseminación de sus agentes etiológicos. Si bien todos los grupos etarios son vulnerables a la mordedura, las consecuencias sanitarias y su repercusión suelen ser más importantes en niños pequeños. De acuerdo a las conclusiones de los especialistas, la fiebre por mordedura de rata se presenta como un cuadro potencialmente severo, no siendo posible predecir su evolución en el paciente, por lo que se recomienda la indicación de profilaxis antibiótica con betalactámicos o tetraciclinas por un período corto a todos los afectados. La presencia de roedores en los centros urbanos conforma un escenario sanitario de alto riesgo, por lo tanto, para que las acciones de control sean efectivas, se requiere la participación activa de toda la comunidad con el objeto de minimizar la oferta de alimento y refugio que favorezca el asentamiento y desarrollo de las colonias de roedores. En este sentido, no acumular basura en espacios verdes y baldíos, así como mantener limpio y ordenado el peridomicilio son las principales medidas de prevención que debe tomar la población general. A su vez, estas acciones deben ser complementadas por las acciones desarrolladas por los programas públicos de vigilancia y control diseñados de acuerdo a las características barriales y especies de ratas involucradas. 1. Monroig J, Romer Y, Seijo A, Accidentes por mordedura de ratas en la ciudad de Buenos Aires, III Congreso Latinoamericano de Zoonosis y IV Congreso Argentino de Zoonosis, Buenos Aires, Argentina. Junio 2008.
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