Evangelina Aldama, responsable de la sede, Miryam Cardozo, Gustavo Caballero, Oscar (John) Gómez y Alba Pattenden, junto al equipo de 15 voluntarias y agentes de campo, disfrutaron de una cálida reunión donde primó la satisfacción de saber que el esfuerzo tiene sus frutos. Sin dudas la sede de Clorinda hoy ya tiene su lugar ganado en la comunidad, siendo un referente no sólo para los temas técnicos en los que se trabaja sino un actor socialmente responsable.
La labor sostenida de Mundo Sano en la localidad parece haber sido clave para amortiguar el impacto de epidemias de dengue provenientes de países vecinos, gracias a la permanente tarea de prevención y tratamiento del vector de la enfermedad. Asimismo, ha generado trabajo sostenido, brindando además capacitación a personas de planes sociales a las que se dota de un oficio. Todo lo cual se traduce en una interacción muy positiva en respuesta de las necesidades de una comunidad.
La colaboración conjunta y los vínculos con otras instituciones, tanto del ámbito educativo como de la municipalidad y otras ONGs, dan muestras de una institución que ha sabido ganarse un lugar y es miembro activo de la comunidad.
