El trabajo de campo
Bajo un sol rajante, especialmente en las primeras horas de la tarde, el equipo de agentes de campo compuesto por Pedro, Oscar y Dardo, sale a realizar su recorrido conducidos por el chofer de la camioneta y supervisor de campo, conocido por todos como Nino. Cada uno de ellos conoce con nombre y apellido a los vecinos que visitan periódicamente, quienes abren las puertas de sus hogares al trabajo de la Fundación.Testimonios y anécdotas de este equipo dan cuenta de la tarea de quienes diariamente hacen Mundo Sano en la comunidad de Iguazú.
Dardo Antunez de Lara, 22 años, vive hace 17 en Pto. Iguazú.
"Hace 3 años que trabajo para la Fundación como agente de campo. Lo que más me gusta es que me capacito en diferentes ámbitos del control de vectores y en máquinas que no conocía. Lo que más rescato de mi trabajo es la buena recepción de la gente cuando hacíamos los rociados intradomiciliarios y el agradecimiento".
Pedro Baez, 24 años, nacido en Iguazú.
"Como anécdota lo que recuerdo es el encuentro con un vecino de zona centro que me interceptó y me dijo que el dengue era un invento de los políticos para crear pánico en la gente y que el mal de la vaca loca se cura con agua fría, me dejó entrar al domicilio pero repitiendo una y otra vez sus teorías sobre las enfermedades".