Ciudad fronteriza y esencialmente turística, Puerto Iguazú genera un cúmulo de sensaciones al observador, entre la exuberancia de sus verdes entremezclados con la tierra colorada, la calidez envolvente del ambiente, el protagonismo del agua y una atmósfera decididamente vacacional.
Ubicada en la Provincia de Misiones, al noreste del país, limita con Brasil y Paraguay por medio de la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú, comprendiendo la zona denominada "Triple Frontera" conformada por Ciudad del Este, en Paraguay, y Foz do Iguaçu, en Brasil.
Lugar turístico por excelencia, tiene el privilegio de contar con uno de los mayores espectáculos de agua y selva que existe en el mundo: las Cataratas del Iguazú o "aguas grandes", en lengua guaraní.
La ciudad se encuentra rodeada por la selva misionera, una prolongación en territorio argentino de la selva paranaense de los estados brasileños de Paraná, Santa Catalina y del este del Paraguay, constituyendo un sistema de gran diversidad y complejidad ecológica. Su característico suelo rojo intenso, debido al alto contenido en hierro, también aporte un dato más de color al exuberante paisaje. El clima de la región es cálido subtropical húmedo, sin estación seca, con temperaturas que oscilan entre los 20º y 33º C en verano, mientras que el invierno es suave y agradable.
Esta región, además de presentar un ambiente natural privilegiado, ofrece condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades propias de la región tropical, como dengue, paludismo, leishmaniosis y fiebre amarilla, entre otras, las cuales presentan riesgo pero se encuentran controladas.
