

Descargar certificado |
A nivel mundial, más de mil millones de habitantes sufren de al menos uno de estos males. En Latinoamérica y el Caribe, son 127 millones las personas expuestas, más de la mitad de la población. El impacto global de las enfermedades desatendidas y las tareas que se están haciendo para controlarlas y erradicarlas fueron temas centrales del Simposio que organiza anualmente Mundo Sano, del que participaron más de 400 especialistas de todo el mundo.
El 3° Encuentro Internacional y XV Simposio sobre Enfermedades Desatendidas que, organizado por Mundo Sano, se celebró en Buenos Aires los días 25 y 26 de octubre pasados, puso en evidencia el alto impacto que producen a nivel global las enfermedades desatendidas. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, 127 millones de personas en América latina y el Caribe están expuestas a enfermedades desatendidas.
La apertura del encuentro científico estuvo a cargo de la Dra. Silvia Gold, presidente de Mundo Sano, quien estuvo acompañada por el Dr. Máximo Diosque, Secretario de Promoción y Programas Sanitarios del Ministerio de Salud de la Nación y el Dr. Humberto Montiel, miembro de la OPS, quien detalló que “su impacto representa una pérdida estimada de 56 millones de años de vida”. Esta cifra se sustenta en los años de vida perdidos por mortalidad y discapacidad que las diversas enfermedades causan en quienes las padecen. “La alta prevalencia de estas enfermedades –agregó el especialista- obedece a que el 40% de la población de Latinoamérica y el Caribe (más de 222 millones de personas) vive en condiciones de pobreza”. A nivel mundial, son más de mil millones de personas –una de cada siete- en 149 países de los cinco continentes las que sufren enfermedades como el Chagas, el dengue y la leishmaniosis, entre otras.
A propósito de este impacto global, la Dra. Gold presentó el Proyecto Desafío, un importante plan para hacer frente a las enfermedades desatendidas en todo el mundo. El proyecto es parte de la iniciativa UnitingtoCombatNTDs, impulsada por la fundación Bill & Melinda Gates, que reúne -además de a Mundo Sano- a las agencias de ayuda de Estados Unidos y Gran Bretaña, organismos internacionales de crédito, empresas farmacéuticas y otras organizaciones de la sociedad civil. En la iniciativa se establecieron metas para lograr en el año 2020 el control o la erradicación de la dracunculiasis, la filariasis linfática, el tracoma, la enfermedad del sueño y la lepra, y avances en la reducción de las geohelmintiasis, la esquistosomiasis, la oncocercosis, la enfermedad de Chagas y la leishmaniosis visceral. Al respecto, Gold aseguró: “Estamos muy entusiasmados porque es un gran reto que implicará mucho trabajo para los equipos de Mundo Sano”.
Sonia Tarragona, Directora General de Mundo Sano, explicó que “el Proyecto Desafío se desarrollará en tres etapas. La primera consiste en replicar a mayor escala y en otras localizaciones, las actividades relacionadas con el abordaje integral de la enfermedad de Chagas que ya se realizan en Añatuya (Santiago del Estero), Pampa del Indio (Chaco), Lules (Tucumán) y La Plata (Buenos Aires). Además, en la ciudad de Tartagal (Salta) se profundizará y escalará una experiencia piloto de diagnóstico y tratamiento comunitario para parasitosis transmitidas por el suelo que desde 2010 se realiza en Orán”. Para la segunda fase de trabajo, Mundo Sano trabajará en conjunto con otros países de Latinoamérica para replicar estos modelos en el continente; y para la tercera etapa, las intervenciones se realizarán en otras regiones del mundo.
La segunda jornada del Simposio estuvo marcada por el anuncio de que el benznidazol -la principal droga para tratar la enfermedad de Chagas- ya se encuentra disponible en el país y también comenzó a exportarse. La medicación se empezó a producir en la Argentina por un consorcio público-privado impulsado por el Ministerio de Salud y de la que participan Mundo Sano y las farmacéuticas Maprimed y ELEA. La droga había sido discontinuada a nivel global y no estaba disponible.
Esta importante mejora en el acceso a los medicamentos fue debatida en la mesa redonda "El caso del benznidazol como experiencia de articulación", cuya coordinación estuvo a cargo de Graciela Ciccia, directora de Vinculación Tecnológica del Grupo Insud. Allí se confirmó la disponibilidad del medicamento a través del Programa Nacional de Chagas, de programas provinciales y de droguerías en todo el país. “Nos pone muy orgullosos cuando vamos a encuentros internacionales y se habla del 'benznidazol argentino', porque esto significa que el esfuerzo que hicimos aquí ya se reconoce internacionalmente. Ojalá este caso sirva para que otros sigan el camino de producir medicamentos para estas enfermedades", aseguró Silvia Gold.
A su turno, Luis Ferrero, gerente de la línea de enfermedades desatendidas del Laboratorio Elea, indicó que el benznidazol ya está siendo producido a escala industrial y que se presenta bajo el nombre de Abarax en comprimidos de 50 y 100 miligramos birranurados para facilitar su administración. También reveló que ya se exportó a España y que tanto organismos públicos y privados como asociaciones de pacientes de Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Australia, Colombia y Bolivia están solicitando partidas para seguir con sus tratamientos. “La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud tienen incorporado el benznidazol a la lista de medicamentos esenciales para, eventualmente, cubrir las demandas de países donde el Chagas es un problema de salud pública”, indicó Ferrero. Y agregó que “en junio de este año iniciamos el programa de farmacovigilancia, articuladamente con la ANMAT y en Instituto Fatala Chabén”.
Por su parte, Sergio Sosa Estani, director del Instituto Nacional de Parasitología Dr. Fatala Chabén, indicó que “era imprescindible contar con el medicamento para no discontinuar los programas de tratamiento en marcha y poder sumar nuevos pacientes. Pero con el medicamento solo no es suficiente, también es necesario el acompañamiento de los sistemas de salud. Y hoy contamos con el compromiso político para que esto ocurra. Ahora hay que trabajar para que los efectores diagnostiquen y traten a los afectados”. Y detalló los avances en la prevención y tratamiento de esta enfermedad, que es prevalente en Argentina y que en las Américas, según cálculos de la OPS, afecta a unos 8 millones de personas.
Para el desarrollo del “benznidazol argentino” el Ministerio de la Salud de la Nación convocó a laboratorios públicos y privados, y a otros actores del sector. Finalmente, la síntesis del principio activo y el desarrollo galénico del benznidazol fueron realizadas por dos compañías sin recibir subsidio alguno para el desarrollo: Maprimed realiza la síntesis y Elea la formulación, registro y distribución. “Lo que había empezado como una oportunidad terminó como una necesidad, cuando se suspendió la provisión internacional. Atendimos un incendio sanitario”, ilustró la Dra. Gold.
También participaron de la mesa Otis Reyes, de la asociación FINDECHAGAS -quien llevó la voz de los pacientes, aludiendo a las consecuencias de la enfermedad- y Carina Perotti Fux, de Médicos sin Fronteras.