La strongiloidiasis es una parasitosis intestinal que afecta a hombres, mujeres y –especialmente- niños - que puede causar reinfecciones en los humanos y persistir en el organismo por periodos mayores a 60 años. Esta parasitosis provoca desnutrición, trastornos digestivos, alteración de las defensas, y retraso en el desarrollo y crecimiento de los niños. Los suelos contaminados son el lugar en donde habitan las larvas que pueden ingresar al organismo a través de la piel o por vía oral.
Este programa -desarrollado por la fundación Mundo Sano y el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de Salta, regional Orán- aborda la parasitosis a nivel comunitario. Se trata de una iniciativa -nacida de la asociación entre Mundo Sano y la Global Network for Neglected Tropical Diseases del Instituto Sabin para su cofinanciación- que propone un tratamiento con suministro de dos drogas (ivermectina y albendazol) ya probadas para diversas parasitosis, combinadas de manera innovadora y en una sola toma, con alcance a todos los habitantes de Orán.
Para diagnosticar strongiloidiasis, los especialistas utilizarán un nuevo método de implementación más sencilla que la técnica de referencia. Con un análisis de sangre, detectarán los anticuerpos que genera el organismo ante la presencia del parásito. El proyecto -que cuenta con el apoyo de la fundación Bunge y Born- requiere de la colaboración de los vecinos que realizan los análisis de diagnóstico voluntariamente.
Al tratarse de una de las llamadas enfermedades olvidadas, el programa no solo analiza los aspectos epidemiológicos, diagnósticos, terapéuticos y biológicos de la parasitosis sino que también aborda los aspectos culturales y socioeconómicos de las zonas urbanas y rurales afectadas.
Con unos 125 mil habitantes, Orán es una zona endémica de strongiloidiasis. Sin embargo, su prevalencia es subestimada debido a la inespecificidad de sus manifestaciones clínicas y la dificultad que implica su diagnóstico.