- "Pequeños granjeros"
Proyecto de formación agroecológica para alumnos asistentes
a escuelas de nivel inicial y medio de Añatuya.
DESCRIPCIÓN/OBJETIVO:
La granja es un ámbito de difusión de actividades educativas al servicio de las escuelas de la ciudad. Con el apoyo del municipio local y del INTA se busca integrar a los alumnos de las escuelas tanto del casco urbano como de la periferia de Añatuya.
Las primeras actividades para los niños consisten en realizar transplantes, riego, siembra y cosecha en la huerta orgánica, también se hacen prácticas de alimentación y cuidados de las aves de corral.
- "Todos podemos aprender"
Proyecto de formación agroecológica para adultos, generación
de conocimientos aplicables al desarrollo de actividades
económicas sustentables.
DESCRIPCIÓN/OBJETIVO:
La granja es también el ámbito donde se dictan los cursos y talleres de capacitación para adultos sobre desarrollo de actividades agroecológica y económicamente sustentables. Bajo este proyecto se capacita a los participantes para la producción agropecuaria en pequeña escala.
La capacitación que se imparte, conjuntamente con el INTA, abarca múltiples tópicos que van desde el desarrollo de huertas orgánicas hasta la producción de encurtidos, embutidos y conservas, pasando por la cría y alimentación de aves de corral y otros animales domésticos, así como alfarería y lombricultura destinada a la obtención de abono orgánico.
RESULTADOS DE AMBOS PROYECTOS:
Luego de casi cuatro años de desarrollo del programa, los resultados son más que auspiciosos. En lo institucional, la Granja Agroecológica Educativa de Añatuya se ha convertido en un referente local en todo lo concerniente a innovación y transferencia de las actividades agricologanaderas de la ciudad y su zona de influencia, desde la perspectiva del desarrollo sustentable.
En el aspecto educativo, el vínculo de la granja con las escuelas de nivel inicial y medio es muy importante, todas las semanas pasan por su predio decenas de estudiantes que participan activamente de los proyectos que allí se dictan.
Asimismo, la granja es un punto de encuentro entre los pobladores de la localidad con los agentes capacitadores (muchos de ellos del INTA), quienes imparten periódicamente los cursos. La granja se ha instalado, por tanto, como un espacio de comunicación y desarrollo comunitario de gran valor.